Aborto legal

Feminismo que invita a bailar

“Al reggaeton se lo mira con desprecio”, explican Osa y Andy, integrantes de Torta Golosa, un proyecto contestatario que hace de la música una excusa para hablar de feminismo. Antes que músicas se consideran lesbianas feministas y el reggaeton es la forma de ponerle el cuerpo a un activismo de más de 10 años. Esta noche se presentarán en Pirkas para colaborar con la Colectiva Feminista La Revuelta que espera juntar fondos y participar del 32° Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco.

 

Elegir este género para escribir letras que hablen sobre las violencias que viven a diario las mujeres fue una decisión política. “No se la escucha como una música de clase alta y privilegiada sino que hay un contexto discriminatorio como si fuera música de baja calidad, para gente poco educada. No es algo que al capitalismo le guste“, afirma Osa.

Si bien los ritmos contestatarios y contrahegemónicos del reggaeton han sido cooptados por los grandes sellos musicales, aún existe la posibilidad de la auto producción grupal o barrial y hacia allí es donde apunta Torta Golosa. El mainstream de la música exige producciones que, en su mayoría, remarcan el rol que el patriarcado espera que desarrollen las mujeres: ser objeto de satisfacción sexual de los hombres.

Ahí es donde está la apuesta más fuerte de la dupla chilena, en desprejuiciar la música y hacer una revolución donde se pueda bailar.

En sus letras aparecen temas como el deseo sexual, la identidad de la mujer lesbiana, el cuestionamiento a los hombres que “simpatizan” con el feminismo y el aborto.

Según lo relatan, en los últimos 10 años se fortalecieron los lazos de lesbianas feministas que acompañan abortos. En Chile, el aborto está prohibido en todas su formas, por lo que año a año se acentúa el mercado ilegal de medicación para abortar y por supuesto los consultorios clandestinos, donde son las mujeres pobres las que abortan en peores condiciones y pagando con su vida el precio de abandono del Estado.

Invitamos a las mujeres a pensar el aborto como una forma de desacato. como puede ser la lesbiandad también, a los mandatos de maternidad y heterosexualidad obligatoria“, sostienen. Además, el trabajo de los grupos de acompañamiento feminista da cuenta de una multiplicidad de violencias que arrastran en su interior como las dificultades en el acceso a la justicia, la violencia intramarital, el acoso callejero. “Somos fuerza de trabajo, objeto, somos paridoras pero somos la última prioridad del Estado chileno.

Con toda esa lucha en las espaldas y en los micrófonos es que hoy se presentarán en la Fiesta Golosa, Feminista y Revuelta, a partir de las 23. Tal como lo anticiparon habrá muchas sorpresas de la mano de la música y del disfrute feminista.

 

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