Marcha a 1 año del transfemicidio de Azul Semeñenko: entre el recuerdo alegre y el pedido de justicia

Por Melina Fit y Emiliana Cortona.-

“No es mi despedida”, la canción de Gilda, sonó como un himno durante la marcha al cumplirse un año del transfemicidio de Azul Semeñenko. Un himno alegre, coreado por sus compañeras de trabajo que llevaban flores azules en el pelo y afiches pidiendo justicia. También por el colectivo LGTBIQ+ que desplegó una enorme bandera multicolor. Fue una marcha cruzada por el dolor -Azul hubiera cumplido 50 años este 25 de septiembre-, la bronca, la expectativa por el inicio del juicio contra el único imputado -Roberto Daniel Sánchez-, y la necesidad de recordarla con la alegría, la humildad y la valentía que caracterizaron a Azul Semeñenko.

La mañana del 25 de septiembre en el Centro de Atención a la Víctima (CAV), donde Azul trabajaba en el sector de maestranza, empezó con una ceremonia íntima, entre sus compañeras y familiares. “Hicimos un pequeño homenaje en el establecimiento con una torta, honrándola y recordándola con sus cosas tan hermosas que ella tenía, con su energía, siempre nos alegraba todas las mañanas, era muy humilde, muy sincera, muy buena persona”, contó Evangelina, psicóloga del CAV. Escribieron partes de la canción de Gilda como dedicatoria e inflaron globos azules. Después se pusieron remeras blancas, con la cara de Azul en color azul y salieron a la vereda de Don Bosco 255 para dar comienzo a la marcha. Algunas tomaron la posta agarrando la bandera con la consigna “Justicia por Azul Semeñenko. Fue transfemicidio”, otras se colgaron los redoblantes para llevar adelante la batucada que acompañó toda la movilización. 

En en el andar, en la marcha, Azul estuvo presente en la voz de las personas con quien compartía trabajo: “Acá estamos transmitiendo el amor que le teníamos a nuestra compañera y la alegría que nos dio todo este tiempo”, expresó Evangelina;  “Azul no está sola, está acompañada por sus compañeras y su familia”, dijo Rosana y Roxy agregó “queremos justicia, solo eso”. 

La canción de Gilda se mezcló con los gritos de “¡Azul Semeñenko presente!”, “Basta de odio, basta de impunidad” y también consignas dedicadas a la sociedad: “Vecino, vecina no sea indiferente, nos matan a las pibas en la cara de la gente”.

El hermano de Azul, Marcos Millapán, compartió su sentir: «Más allá del dolor y de los distintos sentimientos que hoy nos atraviesan, porque hoy es una fecha que no deja de doler, que no deja de atravesarnos, estamos convencidos de que vamos a lograr lo que tanto anhelamos como familia y como sociedad neuquina: encontrar la justicia que Azul merece y necesita”.

Recordó que su hermana era una persona que siempre peleó por sus sueños, más allá de las situaciones de discriminación que atravesó a lo largo de su vida, y la reivindicó como una persona humilde, generosa, solidaria y empática. «Tenemos que ser conscientes de que cada uno es libre de elegir su vida», remarcó.

Desde Nueva Crianza, también se sumaron a la movilización y al pedido de justicia. “Nos atraviesa muy en lo personal porque estamos acompañando a la familia para que la causa del agresor de la infancia trans también sea bien caratulada. Nos da mucha bronca, mucha impotencia y miedo”, afirmó Jéssica Valenzuela, en referencia al ataque que sufrió un nene trans en Plottier por parte de un vecino. También contó que junto a otras familias de la ONG esperan que el juicio por Azul deje un mensaje claro de repudio a los crímenes y a las violencias por odio a la identidad de género.

“Es muy loco que digan que esto no fue un crimen de odio, espero con máxima fuerza que la justicia sea aplicada, que haya pena”, remarcó Nahuel/Puchaina, docente no binarie y parte de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) de Neuquén. 

Daiana Torres, de la Mesa por la Igualdad y de la Secretaría de Mujeres y Diversidad de la Provincia de Neuquén, contó que con Azul eran amigas, compañeras y vecinas: “Fuimos parte de su transición”. Para ella el juicio debe ser ejemplar, “ya basta de estar callados. Y basta de esos jueces que están cobrando una barbaridad de plata no cumplan con lo que tienen que cumplir”.

Tatiana Breve, integrante de ATTTA, en medio de la marcha, observando la convocatoria, aseguró que la sociedad no ha retrocedido. “Lo único que retrocedieron son los Estados en materia de cuidado hacia nuestras identidades, pero, la sociedad sigue firme, somos parte de esta sociedad, vinimos para quedarnos y nuestras vidas valen”, reflexionó. También hizo referencia a los sindicatos que adhirieron a la medida de fuerza para marchar: “Pudieron tener la madurez política de entender que nuestras vidas merecen cuidados”.

Y dio su parecer respecto del proceso judicial que se avecina: “Este juicio es histórico. La sociedad neuquina se merece una sentencia a la altura, una sentencia ejemplificadora para que los violentos, machistas, odiantes reconozcan que nuestras vidas valen y que no es gratuito asesinarnos como vienen asesinandonos”. Además, contó que en nuestra región han habido muchos transfemicidios, pero que es la primera vez que la sociedad neuquina y que los vecinos y vecinas reconocen que las personas trans merecen mejorar su calidad de vida,”merecemos vivir dignamente”, dijo.

También habló como militante y como travesti adulta: “Nos merecemos morir de viejos y de viejas y no a manos ni del Estado en abandono, ni de este tipo de violentos que de manera tan impune vienen a matarnos por odio hacia nuestra identidad”. En este sentido, remarcó la urgencia de debatir en la Legislatura de Neuquén el proyecto de Ley Integral Trans, que ha sido presentado en varias oportunidades, sin lograr acompañamiento.

 

Mapa del juicio:

El juicio por el transfemicidio de Azul Semeñenko comienza el 1 de octubre. Es el primer crimen de odio cometido en la provincia de Neuquén que llega a una instancia judicial. 

Serán once audiencias y un jurado popular determinará la responsabilidad de Roberto Daniel Sánchez, único imputado en la causa, que permanece en prisión preventiva desde el  2025.

El fiscal jefe Agustín García, la fiscal Guadalupe Inaudi y  la querella lo acusan de homicidio triplemente calificado por ensañamiento, odio a la identidad de género y violencia de género.

De acuerdo con la acusación de la Fiscalía, Roberto Daniel Sánchez asesinó a Azul Semeñenko mediante golpes con elementos contundentes y al menos 25 heridas de arma blanca. El hecho ocurrió en la madrugada del 25 de septiembre de 2025. Luego de matarla, el hombre de 60 años la trasladó a un canal de desagüe ubicado en calle Pergamino, donde fue encontrada el 14 de octubre. 

Durante las audiencias se escucharán testimonios de testigos y voces expertas aportadas por organizaciones como la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina que buscarán contextualizar las violencias y vulnerabilidades estructurales que sufre el colectivo trans.

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